En noviembre, la **compra de divisas** para atesoramiento cayó a su nivel más bajo desde la flexibilización del **cepo**, alcanzando U$S 1.089 millones, según el informe del **Banco Central (BCRA)**. Este descenso se produce a pesar de una moderación en la presión cambiaria tras las elecciones legislativas, donde el oficialismo logró un triunfo que ayudó a reducir la incertidumbre política.
La caída en la demanda del **dólar ahorro** contrasta con el flujo de divisas observado en septiembre, que superó los U$S 6.500 millones en un contexto de alta incertidumbre. Economistas como Sebastián Menescaldi y Federico Machado sugieren que las expectativas cambiaron significativamente después de las elecciones, lo que ha llevado incluso a algunas personas a vender dólares en lugar de comprarlos.
A pesar de la disminución en la compra de billetes, el BCRA aclaró que no todos los dólares adquiridos para atesoramiento implican una salida efectiva del sistema, ya que muchos de estos fondos permanecen en cuentas locales. La autoridad monetaria destacó que hasta el 70% de los pagos en el extranjero se realiza directamente con los dólares de los clientes.