El uso de tarjetas de crédito o débito para realizar pagos en dólares en Argentina se presenta como una alternativa para evitar el recargo del dólar tarjeta, que actualmente se encuentra en un 30%. Esta estrategia permite a los usuarios ahorrar significativamente en sus consumos, especialmente en un contexto de gastos acumulados durante viajes y suscripciones internacionales.
A partir de enero de 2026, los argentinos podrán pagar directamente en moneda extranjera, lo que les ayudará a eludir las percepciones impositivas que encarecen los costos al abonar en pesos. Aunque el Impuesto PAIS fue eliminado en 2025, el recargo del 30% continúa vigente para mantener la demanda de dólares bajo control y proteger las reservas del Banco Central.
Los consumidores deben ser conscientes de que el dólar tarjeta se calcula sobre el valor del dólar oficial, lo que puede resultar en un costo final considerablemente más alto. Por ejemplo, si el dólar oficial se sitúa en aproximadamente $1.200, el dólar tarjeta podría alcanzar los $1.560, encareciendo los pagos en servicios digitales, pasajes aéreos y otros consumos internacionales.
Ante estos costos adicionales, muchos usuarios optan por soluciones como el uso de dólares propios, billeteras virtuales, o adquirir divisas a través del dólar MEP para minimizar el impacto económico de sus compras en el extranjero.