A partir de este viernes, las empresas argentinas podrán comenzar a girar dividendos correspondientes al ejercicio 2025, lo que significa el levantamiento de una de las restricciones más significativas del sistema cambiario. Esta medida se limita a las ganancias generadas a partir de balances cerrados en 2025 y no incluye deudas acumuladas entre 2019 y 2024.
El acceso al mercado de cambios para girar utilidades a no residentes estará disponible, siempre que se trate de ganancias de ejercicios iniciados desde el 1 de enero de 2025 y respaldadas por balances auditados. Desde el Gobierno, se considera esta decisión como un avance hacia la normalización del mercado, después de años de controles cambiarios.
Sin embargo, se mantiene la vigilancia sobre su posible impacto en las reservas internacionales y la presión que podría generar una mayor demanda de dólares. Los bonos Bopreal, que representan obligaciones del Banco Central, jugarán un papel importante en este contexto, ya que su pago requerirá el uso de divisas, lo que podría afectar las reservas del BCRA, que actualmente superan los USD 41.000 millones.